¿Por qué el deporte es la mejor medicina?

¡Muy buenas Dynámicos! ¿Os habéis preguntado por qué se recomienda en muchas ocasiones la práctica de ejercicio y el incremento de nuestra actividad física? ¿Por qué en la mayoría de ocasiones, con un control y un buen uso, se obtienen tantos beneficios? ¿A qué dedicáis las 24 horas que tiene nuestro día? ¿Creéis que la actividad física y el ejercicio son una medicina?

 

Os voy a intentar explicar de manera clara y con algunos datos que creo que son importantes y que debéis conocer, los beneficios de la actividad física y la práctica de ejercicio.

 

Si habéis respondido a la última pregunta planteada con un , estáis en lo cierto. Pero ahora nos surge otra duda: ¿Con qué dosis?

 

Bien, como ya sabéis, cada vez tenemos más accesibles todo tipo de datos con internet, prensa digital y redes sociales. Hoy en día sabemos que el tabaquismo, la hipertensión, la diabetes, el sedentarismo, la obesidad o el hipercolesterolemia son los factores de riesgo de mortalidad y de enfermedad coronaria más destacados. 

 

Muchas de las prescripciones que se realizan para la mejora, la prevención o el control de los anteriores factores de riesgo se basan en el gasto calórico, es decir, realizar un control del gasto calórico generado por nuestra actividad física de manera semanal, aunque también hay propuestas que también lo hacen de manera diaria.

 

En esta imagen podemos ver cómo a mayor incremento de nuestro gasto calórico generado por nuestra actividad física, se producen mayores porcentajes de mejora de indicadores de salud como pueden ser los triglicéridos, composición corporal. Lipoproteínas de alta densidad (HDL, “colesterol bueno”), presión sanguínea, etc.

La actividad física actúa siempre de manera positiva sobre todos los aspectos ligados a la obesidad.

 

Evidentemente, la obesidad va de la mano con el sedentarismo.

Reducción del dolor y de incapacidad en sujetos con artritis, reducciones de hasta un 50% en riesgo de contraer diabetes tipo II, mejoras a nivel ósea que conllevan una disminución de riesgos de fractura, sobre todo en ancianos y mujeres postmenopáusicas, reducción de la ansiedad, reducción de la depresión con una mínima dosis de AF, si se incrementa, mayor reducción de dicha depresión.

 

Estos son algunos de los innumerables beneficios de la práctica de actividad física.

 

El Colegio Americano de Medicina del Deporte(ACSM) nos recomienda a nivel general la realización de actividad física todos o casi todos los días de la semana, como mínimo 30 minutos, ya sean segmentados (15 y 15) o seguidos, a una intensidad moderada (Aquella actividad que resulta en un gasto energético fluctuando entre 3 a 6 METs o de 150 a 200 kilocalorías (kcal) por día). Por supuesto, son recomendaciones generales y en mi opinión un tanto conservadoras. Aún encontramos más y mejores beneficios en el entrenamiento de Fuerza, de la que os hablaré en siguientes posts.

 

Es importante aclarar que cada patología tiene sus especificaciones y sus recomendaciones y no sirve todo para todos, por ello se dan siempre unas recomendaciones generales y luego están las específicas en las que el experto en actividad física, el entrenador, juega un papel muy importante para el control de dicha actividad, además de saber el historial y/o antecedentes del sujeto para una correcta prescripción.

 

Replanteémonos muestro propio estilo de vida, nuestros hábitos y, sobre todo, realicemos mucha actividad física y ejercicio.

 

Espero que os haya gustado este post, y si es así, os invito a que lo compartáis.

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